viernes, 7 de octubre de 2016

Valparaíso












































Sin duda uno de mis lugares favoritos, un gozo especial al divisar los primeros cerros con sus casitas encaramadas, agarradas como garrapatas, brotando como frutas, colgando maduras, a punto de caer. El bus dobla por la avenida, entra al terminal y comienza la aventura...

Tantas historias, tantas experiencias, tantos recuerdos... ya no me duelen, al contrario, los atesoro en mi corazón, inundada de noche, de besos, de abrazos, de cariños, de desventuras, de malos entendidos, tanta sangre en las venas, tanta mala cueva...

Risas, arena, cervezas, amores, promesas, sueños, ya no sabría que escribir de tanto Valpo metido en el cuerpo. Pero la vida da tantas vueltas, y así un día, hace ya casi un año me regresé de ese añorado lugar con un sabor amargo en la boca, la garganta apretada y conteniendo las lágrimas, jurando no volver, pero no fue así y regresé, traté de volver a abrazar este bello lugar, tan lleno de todo y volví a encantarme con sus luces, el mar, los cerros...

Valpo...

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